Cuando nos enfrentamos a la gestión del riego en los cultivos hidropónicos y queremos hacerlo de una forma precisa y eficiente, que nos permita alcanzar niveles de producción y calidad óptimos, tenemos que recurrir a distintos dispositivos y sensores integrados en nuestro sistema de fertirrigación.
En cualquier caso, el diseño de la instalación de riego es un factor esencial y no siempre bien cuidado en muchos casos. Empezando por el gotero escogido, siguiendo por la red de tuberías y finalizando por el cabezal de riego con todos sus componentes. El diseño y dimensionamiento de una instalación de riego para cultivo hidropónico es determinante para garantizar una distribución uniforme y homogénea del agua en la finca, así como la dosificación precisa del agua y los nutrientes en este tipo de cultivo tan exigente, donde los márgenes de error son muy ajustados.
Las diversas modalidades de cultivos hidropónicos requieren soluciones especificas distintas. Para los cultivos en sacos de sustrato, fibra de coco, perlita o en tablas de lana de roca, propondremos unos dispositivos y estrategias distintas de las que aplicaríamos en los cultivos sin sustrato, como las canales de NFT o en bandejas flotantes. Ahora vamos a centrarnos en el primer caso, cultivos en sacos de sustrato o lana de roca.
Básicamente, se trata de reponer el agua consumida por el cultivo, marcando un un nivel de agotamiento establecido sobre el agua disponible (agua fácilmente disponible + agua de reserva). Generalmente se recomienda activar el riego cuando se haya consumido un 5% del agua disponible sumándole el drenaje establecido. Llamamos a esto % nivel de agotamiento y puede variar según cultivos y circunstancias. Una tabla que puede servir de orientación para los diferentes sustratos es la siguiente:

En el caso de la fibra de coco el agua disponible supone aproximadamente un 27% del volumen total del saco. El 5% de agotamiento sobre el 27% de agua útil, supone un 0,14 % sobre el volumen total del saco y si le sumamos un 30% de drenaje tenemos 0,18%. Si el saco es de 30 litros, tenemos que la dosis de riego es de 0,54 litros de agua.
Para activar el riego automáticamente, podemos emplear nuestra sonda de sustrato TDR, que mide de forma precisa el % volumétrico de humedad, la CE del poro y la temperatura. Pero, además, mide la asimilación de agua por parte de la planta en cada momento, como se puede ver en las siguientes graficas. En las que podemos ver un ejemplo de control automático del riego por medio de la sonda de sustrato TDR y una grafica de asimilación a distintos % de humedad y que nos servirá para marcar el rango de humedad en el que se produce una asimilación optima.



Pero si queremos ser mas precisos, tenemos que monitorizar el % drenado en cada riego, así como la CE y pH de la solución drenada. Esto lo hacemos mediante nuestra bandeja de control de drenaje. En la que combinamos todos los parámetros mencionados, mediante la modalidad de riego por control de drenaje. Que toma como referencia para regar el parámetro mas determinante en la asimilación del agua, la radiación solar. Concretamente la energía solar acumulada para riego.

Obtendremos una grafica como la de la imagen, en la que vemos que se producen riegos en el periodo establecido y se acumulan mas en el centro del día, variando el nivel de energía acumulada para riego en función del % de drenaje medido.
Un ejemplo se puede ver en el cuadro de seguimiento del riego por drenaje. En el que vemos los riegos realizados a lo largo del un día, con todos los parámetros esenciales monitorizados, lo que nos permite regular el riego perfectamente, en función de la demanda del cultivo a lo largo del día.


Resumiendo, proponemos un sistema de gestión del riego en cultivos hidropónicos con sustrato, que resulta muy practico y eficiente, midiendo los parámetros esenciales con nuestra bandeja de control de drenaje y regulando la frecuencia de riego en función de la energía solar acumulada. Controlado automáticamente por nuestro equipo de fertirrigación y la modalidad de riego por control de drenaje.

Para complementar este control podemos monitorizar parámetros ambientales como el DPV, Temperatura de hoja, Radiación PAR, etc. Que nos permitirán gestionar de forma precisa y eficiente las necesidades de riego y optimizar la producción.


